Wilkilen:
"Intento levantarme de la cama sin hacer mucho ruido para mirar
por la ventana".
Game
Master: Ves una gran explanada.
Wilkilen:
[¿La reconozco?].
Game
Master: [Sí].
Wilkilen:
"Al recordar lo sucedido me miro el brazo".
Game
Master: El brazo derecho está vendado y no parece dolerte.
Wilkilen:
"Cojo la bolsa y compruebo que están mis pocas pertenencias".
Game
Master: Están todas las pertenencias que llevabas.
Wilkilen:
"Dejo la bolsa en su sitio y me acerco a la puerta con intención
de
abrirla".
Game
Master: Abres la puerta y accedes a la sala principal de la iglesia.
Wilkilen:
"Busco si hay alguien".
Game
Master: Buscar.
Wilkilen:
73+5.
Game
Master: No hay nadie en la sala y tampoco escuchas a nadie.
Wilkilen:
"Recorro el interior de la iglesia buscando al párroco".
Game
Master: No hay nadie.
Wilkilen:
"Vuelvo a mi habitación a por mis cosas".
Game
Master: Según estas volviendo a la habitación escuchas como se abre
la puerta de la iglesia.
Wilkilen:
"Me giro".
Game
Master: Observas que es el padre, cuyo nombre todavía desconoces.
Wilkilen:
"Corro hacia él".
Game
Master: -Buenos días, ¿qué tal dormiste?- Dice mientras corres
hacia él
Wilkilen:
-¡Estas bien!- “Corro y salto para darle un abrazo”.
Game
Master: El padre recibe tu abrazo con una sonrisa- ¿Has desayunado?-
Wilkilen:
-No, hace poco que me he levantado - "Me suelto" -¿Dónde
estabas?-
Game
Master: -Limpiando el cerco de la iglesia, después de todo si no lo
hago yo nadie lo hará. Ven, te daré algo para desayunar, ¿Cómo se
encuentra tu brazo?- Mientras coge el brazo vendado para observarlo.
Wilkilen:
-Bien, ya ni me duele- [¿Tiene heridas?]
Game
Master: Buscar.
Wilkilen:
71+5.
Game
Master: [No parece tener ninguna herida].
Game
Master: Te lleva al salón de la izquierda.
Wilkilen:
-No tienes nada- "Digo sorprendida" -Tu ángel sí que te
protegió al final-
Game
Master: -¿Eh?, ¡ah! te refieres a la pelea de ayer, no te preocupes
tan solo recibí un par de golpes-
Wilkilen:
-Estaba muy asustada, intenté defenderte pero ese bruto era muy
fuerte-
Game
Master: -No sé qué ocurrió, Will no suele ser tan agresivo...
olerá mal y será algo triste, pero nunca hizo daño a nadie...- El
padre te lleva al comedor, te señala para que te sientes y saca algo
de comer.
Game
Master: Al comedor se accede por la puerta del final a la izquierda
de la iglesia. Nada más entrar, a la derecha hay un gran mueble con
varios armarios pegado a la pared que llega al final de la sala. En
el centro de la sala se encuentra una mesa con 6 sillas. A la
izquierda del todo hay un grupo de 3 literas colocadas en serie
contra la pared oeste de la sala.
Wilkilen:
-Seguro que tuvo un mal día, a todos nos pasa, una vez Kume se
enfadó porque le tiré la leche encima y me gritó. Yo me fui
llorando al bosque y Kume me encontró y me pidió disculpas. Nos
abrazamos y vimos a los Lulus a la luz del atardecer. ¿Has visto
Lulus alguna vez?-
Game
Master: -No- Responde mientras ordena los armarios.
Wilkilen:
-Antes los lulus siempre sonreían, pero ahora no...- "me siento
en una silla" -Ese día estaban jugando, sus colas se enrollaban
y Kume y yo nos reímos, fue un buen día- "Dice con voz
nostálgica" -Cuando nos vieron salieron corriendo, a los lulus
no les gustan las personas, a lo mejor le pasa eso a Will. Que no le
gustan las personas-
Game
Master: -No lo sé, después de todo en este pueblo pasan muchas
cosas raras...-
Wilkilen:
-Sí, no hay niños y todos son serios-
Game
Master: -Una niña como tú no lo entendería, pero este pueblo es
peligroso y no deberías estar aquí-
Wilkilen:
-Pero ahora quiero quedarme- "Digo enfurruñada" -Hay algo
aquí que me dice que me quede-
Game
Master: El sacerdote adopta una cara muy seria y se gira hacia ti
-Hazme caso, este no es lugar para niños-
Wilkilen:
-Aquí no sabéis sonreír, por eso me iré cuando aprendáis.
Mientras tanto hay que presentarse debidamente- "Y diciendo esto
corre hacía la puerta de la iglesia".
Game
Master: El sacerdote te sigue calmadamente.
Wilkilen:
"Al llegar a la puerta, salgo a la calle y miro hacia dentro".
Wilkilen:
-Saludos hermano, me llamo Wilkilen y pido permiso para entrar en tu
tierra- "Digo solemnemente".
Game
Master: El sacerdote te mira estupefacto -Eh... saludos, me llamo
Thomas y soy el párroco de esta iglesia-
Wilkilen:
-No, debes hacerlo bien- "le digo como si estuviera hablando a
un niño" -Debes decir, saludos hermana Wilkilen, soy Thomas y
te permito entrar. Que tus pies caminen con firmeza sobre el mundo y
encuentres cobijo cuando lo necesites-
Game
Master: -Em... si... perdona, Saludos hermana Wilkilen, soy Thomas y
te permito entrar... que tus piernas caminen seguras sobre la tierra
y encuentres conito cuando lo necesites...-
Wilkilen:
-Que el deseo recaiga sobre ti multiplicado- "Entro de nuevo"
-Bien, ahora nos hemos presentado debidamente-
Game
Master: -Esto... dijiste que venías del nuevo mundo ¿no?-
Wilkilen:
-Del bosque de los confines, frente a la isla de los lulus- "Digo
enumerando las cosas que me sirven de referencia".
Game
Master: -No sé donde está eso... pero bueno no importa... ¿cuánto
tiempo tienes pensado quedarte?-
Wilkilen:
-Hasta que volváis a sonreír- "Le digo poniéndome una mano en
la barbilla" -¿Puedo quedarme aquí?-
Game
Master: -Puedes quedarte el tiempo que quieras, serás mi huésped,
pero te advierto que mi modo de vida es modesto, tal y como manda el
señor-
Wilkilen:
-¿Eso significa que eres de esos que molesta a las personas?-
Game
Master: -Eso significa que necesito poco para vivir- Mientras esboza
una sonrisa en su cara.
Wilkilen:
-De acuerdo, si quieres te ayudo en tus tareas. Es una casa muy
grande para que la limpies tú solo-
Game
Master: -No es necesario, ya estoy acostumbrado a hacerlo. Por cierto
sabes que Will ya está mejor, ahora mismo estará en la taberna como
siempre tal vez debas ir a disculparte, si no el tampoco se
disculpará-
Wilkilen:
-Bueno, pero acompáñame- "Digo poniendo cara asustada"
-Por si acaso-
Game
Master: -Bueno, si insistes...- El padre se levanta y se dirige a la
salida de la iglesia -Vamos-

el buen conito!!
ResponderEliminarEm... si... perdona, Saludos hermana Wilkilen, soy Thomas y te permito entrar... que tus piernas caminen seguras sobre la tierra y encuentres conito cuando lo necesites...-